No se encontraron resultados

La página solicitada no pudo encontrarse. Trate de perfeccionar su búsqueda o utilice la navegación para localizar la entrada.

Recuperando la movilidad luego de una cirugía de cadera

por | Ago 15, 2026 | Blog Traumatología | 0 Comentarios

Someterse a una cirugía de reemplazo o reparación de cadera puede ser la única solución para recuperar la calidad de vida y despedirse del dolor crónico. Sin embargo, este procedimiento quirúrgico es solo una parte del camino; la otra parte corresponde al proceso de rehabilitación, una etapa que requiere paciencia, constancia y seguir las indicaciones de losprofesionalespara poder recuperar la movilidad.

En esta oportunidad conocerá las etapas clave para volver a mover su cuerpo con firmeza y autonomía después de una operación de cadera.

Las primeras 48 horas. Movilidad temprana

El protocolo médico actual promueve la movilización precoz o temprana, exceptuando posibles contraindicaciones por parte del cirujano; pero si no existen estas excepciones, las primeras maniobras de rehabilitación deben iniciar en un lapso máximo de un día después de la intervención.

  • Ponerse de pie. Con la ayuda de un fisioterapeuta y una andadera, le enseñarán cómo ponerse de pie descargando parte del peso en la pierna operada.
  • Activación de la circulación. Un ejercicio es mover los pies de arriba hacia abajo; de esta manera realiza bombeos con los tobillos. Este ejercicio es de gran utilidad, porque al mantenerse acostado, necesita activar la circulación sanguínea y prevenir complicaciones como la trombosis venosa profunda.
  • Primeros pasos. Le indicarán dar breves paseos dentro de la habitación y bajo la supervisión de un profesional. Esta actividad ayuda a despertar la musculatura y reacostumbrar al cerebro al patrón de marcha.

Normas de seguridad y precauciones esenciales

Durante los primeros meses, los tejidos blandos que están alrededor de la articulación y se encuentran conformados por músculos, tendones y ligamentos se encuentran en proceso de cicatrización. Para evitar una luxación o sobrecarga en la prótesis, es necesario seguir algunas reglas posturales.

  • Regla de los 90 grados. Evita flexionar la cadera más allá de un ángulo de 90°. No debe sentarse en sillas demasiado bajas, ni agacharse a recoger objetos del suelo.
  • No cruzar las piernas. Mantener siempre las piernas separadas, tanto al sentarse como al estar acostado. Se recomienda dormir boca arriba con una almohada entre las piernas.
  • Evitar la rotación interna. No gires la rodilla o el pie hacia adentro al caminar o girar el cuerpo; con este tipo de movimientos, estará moviendo todo el torso en bloque, afectando el área de la cirugía.

Fases del plan de ejercicios para ganar fuerza y rango de movimiento

La fisioterapia progresiva es la herramienta que le ayudará a recuperar el tono muscular de los glúteos, cuádriceps e isquiotibiales, los cuales brindan estabilidad a la cadera. Recuerde que este tipo de terapias deben ser realizadas bajo la orientación de un profesional.

Fase inicial – Semanas 1 a 4

Los ejercicios deben ser ejecutados de forma suave, sin llegar al dolor agudo.

  • Contracciones de cuádriceps. Acostarse boca arriba, apretar el músculo del muslo empujando la parte posterior de la rodilla contra la cama. Mantener la presión durante 5 segundos y relajar.
  • Isométricos de glúteo. Apretar las nalgas firmemente durante 5 a 10 segundos y soltar.
  • Elevación de pierna recta. Mantener la rodilla completamente estirada, levantar suavemente la pierna durante unos 15-20 cm de la cama y bajarla despacio.

Fase intermedia – Semanas 4 a 8

A medida que el dolor disminuye y el paciente gana confianza, se incorporan ejercicios de pie con apoyo en una superficie estable o la barra del fisioterapeuta.

  • Elevación lateral de cadera. De pie, elevar la pierna hacia un lado de manera controlada, manteniendo el tronco recto.
  • Extensión de cadera. Llevar la pierna hacia atrás sin arquear la espalda baja, fortaleciendo el glúteo mayor.
  • Sentadillas asistidas (parciales). Debe estar apoyado en un respaldo fijo y realiza pequeñas flexiones de rodilla, que nunca superen los 90°, simulando que va a sentarse.

Fase avanzada – A partir de la semana 8

Durante esta etapa, el objetivo es soltar de manera progresiva las ayudas mecánicas, como bastones o andaderas, y trabajar en la coordinación, el equilibrio y la resistencia. Es posible que el fisioterapeuta decida introducir caminatas más largas, bicicleta estática con baja resistencia y ejercicios de propiocepción sobre superficies estables para que el cerebro reconozca la posición exacta del área operada y las piernas, así como sus movimientos.

Readaptación para las actividades de la vida diaria

Recuperar la movilidad no solo significa hacer ejercicios; la prueba de fuego es la reintegración a la rutina diaria de forma segura.

  • Para sentarse y levantarse. Utilice sillas firmes con reposabrazos. Apoye la pierna operada ligeramente hacia adelante, use los brazos para darse impulso y mantenga la espalda recta. Se recomienda usar un elevador de inodoro durante las primeras semanas.
  • En el baño. Es preferible ducharse de pie o usar una silla de ducha antideslizante. Se recomienda instalar barras de apoyo en las paredes.
  • Para vestirse. Utilice calzadores de mango largo y sujetadores de calcetines para evitar doblar la cadera en exceso.
  • Subir y bajar escaleras. Para subir, el primer paso debe ser con la pierna no operada; para bajar, apoye primero el bastón, luego la pierna operada y finalmente la sana.

La importancia de la nutrición y el descanso

La fisioterapia es esencial para la recuperación de la movilidad, pero también es necesaria la ingesta de nutrientes que ayuden a reparar tejidos y generar masa muscular.

  • Proteínas de alta calidad. Incluye huevo, aves, pescado, legumbres y lácteos para prevenir la pérdida muscular (sarcopenia) secundaria al reposo.
  • Calcio y Vitamina D. Indispensables para la densidad ósea y la correcta integración de la prótesis o consolidación del hueso.
  • Hidratación y fibra. El uso de analgésicos y la reducción inicial de actividad pueden causar estreñimiento; mantenga un buen consumo de agua y fibra vegetal.

Recuperar la movilidad luego de una cirugía de cadera es un proceso lento; con constancia, paciencia y respetando los tiempos de maduración de los tejidos, la mayoría de los pacientes logra retornar a sus actividades cotidianas sin dolor.

Recuerde prestar atención a las señales de su cuerpo, celebre los pequeños logros de cada día y consulte a su médico o fisioterapeuta si tiene alguna duda, dolor agudo repentino o síntoma inusual. ¡La clave del éxito está en no detenerse!

Fuentes:

si tienes alguna afección trAUMATOLÓGICA Y ESTÁS CONSIDERANDO EL USO DE la laserterapia EN TU TRATAMIENTO, NO DUDES EN CONTACTARME PARA QUE JUNTOS EVALUEMOS TU CASO

0 comentarios